• Todos estamos de acuerdo en que, hasta ahora, la forma más productiva de cultivar cannabis en interior es con lámparas de alta presión de sodio. Ya sean mixtas o sólo de floración, la verdad es que hasta ahora ningún otro tipo de iluminación ha conseguido rendimientos comparables a los que dan este tipo de lámparas.

    Pero bien es verdad que no todo son beneficios. El calor aportado por las bombillas al propio cultivo hace que la temperatura suba, y es necesaria una corriente de aire constante, que aporte aire frio al cultivo para refrigerarlo, y expulse fuera el aire caliente sobrante. Si no, sólo nos queda poner un aparato de aire acondicionado para poder bajar la temperatura hasta niveles adecuados. Además está el consumo de electricidad, que no es pequeño.

    Por otro lado, hay mucha gente que no tiene las posibilidades para montar un cultivo con lámparas de sodio, ya sea por no tener salidas al exterior, lo que imposibilita el flujo de aire frio para refrigerar, ya sea por falta de medios económicos para montar todo el “tinglado”.

    La mayoría de cultivadores de sodio están convencidos de que, con lámparas de bajo consumo no se pueden florar las plantas, o que el rendimiento es muy, muy bajo. En nuestra búsqueda de soluciones para este problema, hemos encontrado lo que, para nosotros, sería un cultivo en bajo consumo ideal, que nos permite florar con excelentes resultados, sin los molestos problemas de calor y recogiendo una cosecha más que aceptable.

    Hemos probado, y seguimos haciéndolo, unas cuantas variedades de cannabis: sativas, indicas, híbridos. Por diferentes causas, no todas dan buen resultado. De entrada hay que tener en cuenta que trabajamos con sustratos pre-abonados (Grow Mix- Plagron), y teniendo en cuenta que el consumo de nutrientes en las plantas es mucho más bajo que con las de sodio, el uso de abonos líquidos es casi innecesario. Aún así, durante la floración se abonó cuatro veces con un abono orgánico estandar, y 3 veces con Delta 9 de Cannabiogen, para estimular la creación de flores y resina. La verdad es que casi resultaba innecesario, pero para el que está acostumbrado a usar todo tipo de potingues, el no echar nada rompe los esquemas, y es por ello que al final sucumbimos un poquito a la “necesidad” (nuestra, y no de la planta) de añadir algún aditivo.

    Incluso alguna planta muy sensible al nitrógeno, y que en sodio funcionaba bien con el mismo tipo de tierra, dio muestras de sobrefertilización de nitrógeno, acabando la cosecha con una floración bastante pobre.

    Nuestro sistema consta de un armario Dark Room de 80x80x160, una luminaria plana con 4 fluos de 55W Blue Sky para crecimiento, y 4 flúos Sylvania (2x 830 y 2x 840) para floración. Hay que decir que estos flúos que nosotros hemos usado para floración son los que vienen de origen y se suelen usar sólo para crecimiento. Nosotros hemos usado en crecimiento unos flúos mucho más blancos, y que nos han funcionado mucho mejor. El extractor, un RVK125A1, a media potencia, era suficiente para renovar el poco aire caliente que se generaba, que se expulsaba dentro de la misma habitación. Simplemente con dejar entreabrierta la puerta de dicha habitación, resultaba suficiente para mantener la temperatura correcta dentro del armario.

    Usamos macetas de 2 litros para crecimiento. Una semana antes de ponerlas a florar, las trasplantamos a macetas de 7 litros. El coste de todo el equipo nos salió por unos 350€.

    Plantas con tallos muy gruesos, espacios internodales muy cortos, y hojas excepcionalmente grandes, dieron lugar a unas plantas con una floración (no todas) más que aceptable. Las plantas muy sativas de aspecto no han rendido lo que esperábamos, y las cosechas han sido bastante pobres. En cambio las de aspecto más indico, las típicas plantas de cogollo gordo, han respondido mucho mejor a la falta de lúmenes respecto al sodio. Proporcionalmente han perdido menos cosecha que las muy sativas. Pero esto no quiere decir que los amantes de los efectos sativos no puedan usar este tipo de cultivos. Los híbridos con cogollo central grande, independientemente de su efecto más sativo o más indico, se han comportado como los mejores a la hora de cultivar con estas lámparas de bajo consumo, produciendo unos cogollos realmente grandes y casi similares en tamaño a los de sodio, conservando potencia, aroma y sabor. De entre unas diez variedades probadas, 6 en la primera tanda, y cuatro en la segunda (en un armario de 80×80 no cabe mucho) las que han demostrado mejor rendimiento y producción en las pruebas realizadas han sido Monster y Veneno, de Eva Seeds.

    Las fotografías de este reportaje seguro que os hacen pensar ya de otra manera. No hay truco, son plantas reales, cultivadas con este sistema, y , como podéis ver, el resultado es incluso mayor que otras muchas variedades en sodio. Repetimos, hay que probar las variedades adecuadas para este tipo de cultivo, no todas las variedades funcionan bien, pero seguro que hay multitud de variedades en todos los bancos aprovechables para este tipo de cultivo, barato, sencillo y productivo. Os aconsejamos buscar híbridos con gran cogollo, para que la merma en bajo consumo sea la mínima. Solo hay que buscar y probar. Ya tardáis…

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