Cómo regar plantas de marihuana
El agua es el vehículo de transporte de los nutrientes hacia el interior de la planta y la encargada de repartir los nutrientes (carbohidratos, vitaminas, hormonas), por su metabolismo. Además, disuelve los nutrientes que se aportan a la planta, humedece el sustrato, aporta oxígeno al sustrato y a las raíces, mantiene el pH del sustrato, etc…
Es tan importante regar de forma correcta y en las cantidades adecuadas como saber cuándo hacerlo. Si no riegas tus plantas de marihuana cuando les toca se deshidratarán y si las riegas en exceso se ahogarán por falta de oxígeno en las raíces, es por ello que hay que encontrar un equilibrio justo.
Regar es la acción más repetida durante el cultivo, procura ofrecerles agua con baja concentración de sales (lo ideal es agua osmotizada), ya que las sales no deseadas pueden bloquear las raíces e impedir la correcta absorción de nutrientes. Si usas agua del grifo te recomendamos el uso frecuente de enzimas para evitar acumulaciones de sales.
Factores importantes a la hora de regar 1. Regar de forma controlada


